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martes, 6 de octubre de 2026 Crónicas de viaje
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El secreto mejor guardado de Zubimendi: el pueblo de 139 habitantes en el Pirineo Navarro donde desconecta del fútbol de élite

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Martín Zubimendi
Martín Zubimendi
Publicado:
Lectura: 3 min
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El ritmo frenético del fútbol de élite no perdona a nadie. Entre estadios colosales, focos mediáticos y una exigencia física brutal, las grandes estrellas necesitan un respiro urgente. (Sí, nosotras también alucinamos con la presión que soportan cada fin de semana).

Por eso, encontrar un santuario donde apagar el móvil y desconectar por completo se ha convertido en el verdadero lujo del siglo XXI. El centrocampista Martín Zubimendi lo tiene clarísimo. Lejos de elegir islas paradisíacas o mansiones inaccesibles, ha encontrado su paz más absoluta en un rincón casi secreto.

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Hablamos de Uztárroz, un diminuto tesoro de piedra situado en el corazón del Valle de Roncal, en el Pirineo navarro. Un refugio absoluto que apenas alcanza los 139 habitantes y que se ha convertido en su mejor medicina contra el estrés.

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El anonimato como máxima prioridad en el Pirineo

Este enclave no es un destino vacacional al uso. Es un auténtico reducto de resistencia donde el tiempo se detiene por completo. Para Zubimendi, pasear por sus calles empedradas significa recuperar la normalidad más absoluta, lejos de los autógrafos masivos de la Premier League.

Aquí, el futbolista se despoja de las exigencias del Arsenal y de la selección para convertirse en un vecino más. (Una desconexión total que su bolsillo y su cabeza agradecen enormemente). La verdadera magia reside en la sencillez de su día a día.

Entre los atractivos de la zona destaca su famosa piscina fluvial, un remanso de agua cristalina alimentado por el río que se transforma en el punto neurálgico cuando aprieta el calor. Un chapuzón puro y duro entre montañas que vale oro.

Sabor tradicional y un inesperado toque de cine japonés

Pero Uztárroz no solo enamora por sus paisajes. El pueblo presume de ser la cuna histórica del queso Roncal, el primer producto de su categoría en España en conseguir la prestigiosa Denominación de Origen Protegida. Su gastronomía artesana es un auténtico homenaje a la tradición pastora de la zona.

Su belleza arquitectónica y paisajística tampoco ha pasado desapercibida para la gran pantalla. Directores de cine han elegido sus rincones para rodar películas como Obaba o Lo nunca visto, cautivados por su atmósfera única y atemporal.

El dato curioso: La fascinación por Uztárroz traspasa fronteras. Hace años, un equipo de rodaje japonés quedó prendado del lugar buscando el «paisaje europeo ideal», llegando incluso a forjar un vínculo cultural tan fuerte que una familia nipona se mudó allí atraída por su magia zen.

En este pequeño reducto del norte, Martín Zubimendi recarga las pilas de cara a los próximos retos de la temporada. (Una prueba definitiva de que la verdadera exclusividad ya no está en los focos, sino en el silencio absoluto).

Quedan pocas semanas para que la rutina de la alta competición vuelva a apretar el acelerador al máximo.

¿Te imaginarías cambiando el bullicio de la gran ciudad por la paz infinita de una aldea pirenaica?

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Pedro Corchado Fontserè

Escrito por

Pedro Corchado Fontserè

Mi periodismo se arraiga en el territorio, siguiendo el rastro de los paisajes con herencia vitivinícola y los pueblos que han crecido al amparo de sus viñedos. Más allá de las guías convencionales, busco la esencia del lugar a ras de suelo: dialogando con las manos que trabajan la vid y escuchando las historias de quienes regentan las tabernas locales. Es así, a través del encuentro humano, como diseño cartografías de sabores, legados y costumbres compartidas.

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