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miércoles, 28 de octubre de 2026 Crónicas de viaje
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Qué ver en Gijón: 8 imprescindibles que no te puedes perder

Vista panorámica de Gijón en verano
Vista panorámica de Gijón en verano
Publicado:
Lectura: 6 min
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Cuando planeas una escapada al norte, la mente suele llenarse de prados infinitos y picos escarpados. Sin embargo, existe una ciudad que abraza el Cantábrico con un magnetismo industrial, marinero y absolutamente vibrante. Saber qué ver en Gijón es adentrarse en una urbe que no esconde su pasado, sino que lo celebra sirviendo culines de sidra frente a playas kilométricas.

Esta joya de Asturias, que late con el salitre en la piel y roza los 270.000 habitantes, es un imán para quienes buscan comer de fábula y respirar aire puro. Aquí las calles del antiguo barrio de pescadores huelen a cantiles, a manzana fermentada y a carbón de madera vieja.

(Y te aseguro que la primera vez que escuchas el rugido del mar desde su acantilado más famoso, te enamoras para siempre).

¿Te animas a descubrir por qué esta capital de la Costa Verde es el plan perfecto para tu próximo viaje? Prepara calzado cómodo y chubasquero por si acaso, porque vamos a trazar una ruta milimetrada por sus barrios, playas y monumentos más icónicos, desvelando esos secretos que la convierten en un destino adictivo.

1. El Barrio de Cimavilla

El verdadero corazón histórico y el punto de partida obligatorio para cualquiera que busca qué ver en Gijón. El antiguo barrio alto de Cimavilla se asienta sobre una península que divide las dos bahías de la ciudad. Recorrer sus callejuelas peatonales empedradas es tropezar con casas coloniales, fachadas de colores de pescadores y plazas con solera. Es la zona con más alma de la ciudad, repleta de pequeñas tabernas donde el sonido de las botellas de sidra al escanciar marca el ritmo diario.

2. El Elogio del Horizonte en el Cerro de Santa Catalina

Coronando lo más alto del barrio marinero se despliega el parque del cerro de Santa Catalina, un antiguo búnker militar reconvertido en un mirador espectacular. En su acantilado se alza el imponente Elogio del Horizonte, una colosal escultura de hormigón de 10 metros de altura diseñada por Eduardo Chillida en 1990. Si te colocas justo en el centro de sus brazos abiertos, vivirás una experiencia mágica: la estructura amplifica el sonido de las olas y el viento del mar Cantábrico, creando una atmósfera sobrecogedora.

3. La Playa de San Lorenzo y la Escalerona

Es una de las playas urbanas más bonitas de todo el norte de España, con una silueta en forma de concha que se extiende a lo largo de 1,5 kilómetros. El paseo marítimo, conocido localmente como «El Muro», es el lugar preferido de los gijoneses para caminar a cualquier hora del día. Su punto de encuentro más mítico es la Escalerona (la escalera número 4), una estructura monumental de los años 30 equipada con un gran termómetro y una bandera que indica el estado de las mareas.

4. Las Termas Romanas de Campo Valdés

Al final del paseo playero, justo a los pies de la Iglesia de San Pedro, se esconde un tesoro subterráneo inesperado. Las Termas Romanas de Campo Valdés son un complejo de baños públicos datado a finales del siglo I d.C. El espacio museístico subterráneo te permite caminar junto a las estancias de agua fría, templada y caliente (hypocaustum), además de observar restos de las antiguas murallas. El precio de la entrada general es de apenas 2,50 euros, siendo gratuito los domingos.

Tip de Lucía: Si visitas el centro histórico a última hora de la tarde, busca una mesa en la Plaza Mayor o en la Cuesta del Cholo. Es el rincón preferido por los locales para ver el atardecer sobre el puerto deportivo con un culín de sidra en la mano y una ración de parrochas.

5. La Universidad Laboral de Gijón (Laboral Ciudad de la Cultura)

Para descubrir este gigante de piedra hay que alejarse unos 4 kilómetros del centro. La Universidad Laboral ostenta el título de ser el edificio más grande de toda España, con una superficie de 270.000 metros cuadrados construidos en los años 40. Su arquitectura neoclásica herreriana impacta por su dramatismo. No te pierdas su espectacular patio central, su iglesia de planta elíptica y, sobre todo, la subida en ascensor a su torre de 117 metros de altura, que regala una panorámica brutal de toda la costa.

6. El Jardín Botánico Atlántico

Justo frente a la imponente Laboral se extiende este inmenso oasis verde de 25 hectáreas de superficie. El Jardín Botánico Atlántico no es un parque urbano común; es un museo vegetal vivo especializado en la flora de los territorios del Atlántico Norte. Su recorrido discurre entre carbayedas (bosques de robles) centenarias, lagunas con encanto y la preciosa Finca de Jove, un jardín histórico del siglo XIX con una fotogénica fábrica de soplado de vidrio tradicional.

7. El Acuario de Gijón (Bioparc)

Ubicado en la bonita playa de Poniente, este moderno espacio es una parada obligatoria para quienes buscan planes culturales y viajan en familia. El Acuario de Gijón realiza un viaje por los mares del mundo a través de 60 acuarios de agua dulce y salada. Su gran joya es el tanque central, donde nadan imponentes tiburones toro y tortugas bobas. Cuenta con más de 10.000 ejemplares de 400 especies diferentes y la visita completa se realiza cómodamente en unas dos horas.

8. La Ruta de las Sidrerías de Gijón

Un viaje por estas tierras nunca estará completo sin honrar sus costumbres más líquidas. El tapeo de sidra es una religión local. Calles como Buen Suceso o la Plaza de la爽 (Plaza de las Salesas) concentran algunos de los mejores locales de la ciudad. Aquí la sidra se escancia siempre fría y de un solo trago. Es la oportunidad perfecta para sumergirse de lleno en la gastronomía asturiana más auténtica y casera.

Sabores del Norte y conexiones en el Principado

Una inmersión de turismo en Asturias exige sentarse a la mesa con hambre. No te vayas de la ciudad sin pedir una buena fabada asturiana con su compango, unos quesos fuertes de la tierra como el Cabrales o el Gamonéu, y un contundente cachopo de ternera asturiana relleno de jamón y queso fundido.

Para el postre, las pastelerías locales compiten por ofrecer las mejores «mestas» o arroz con leche requemado.

Además, Gijón funciona como una base estratégica impecable para explorar la región. Se sitúa a apenas 25 minutos por autopista de la monumental Oviedo o del pintoresco pueblo marinero de Cudillero, consolidando una escapada de contrastes marineros y de montaña inolvidable.

La ciudad te recibe con la calidez de su gente, un paseo frente al oleaje y una mesa que alimenta el cuerpo y el alma.

¿Qué rincón de esta ruta marinera vas a fotografiar primero cuando aparques el coche?

Lucía Bernal de la Vega

Escrito por

Lucía Bernal de la Vega

Periodista especializada en viajes culturales, escapadas urbanas y patrimonio histórico, Lucía Bernal de la Vega se ocupa de descubrir destinos con identidad propia, valorando la arquitectura, la historia local y las tradiciones que definen cada lugar. En Trotavía firma reportajes sobre ciudades con encanto, rutas por España, pueblos con legado monumental y experiencias de turismo cultural.

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