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miércoles, 28 de octubre de 2026 Crónicas de viaje
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Qué ver en Plasencia: 8 imprescindibles que no te puedes perder

Plasencia
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Lectura: 6 min
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Cuando se planifica una ruta por el oeste peninsular, los focos suelen llevárselos Mérida o Cáceres. Sin embargo, en el límite donde los olivares dan paso a las cumbres del norte de Extremadura se alza una joya amurallada que rompe todos los moldes. Saber qué ver en Plasencia es descubrir una ciudad señorial fundada por reyes para la guerra y esculpida por nobles para el máximo deleite visual.

Esta vibrante villa monumental, abrazada por el cauce del río Jerte, atesora un centro histórico donde los palacios renacentistas conviven con iglesias románicas y torreones militares. Aquí las callejuelas empedradas huelen a pimentón de la Vera, a piedra limpia y al frescor que baja de las montañas cercanas.

(Y te lo aseguro, la primera vez que te encuentras ante la fachada de su templo principal, entiendes que estás en un lugar único).

¿Te animas a descubrir por qué esta capital histórica merece protagonizar tu próxima escapada de fin de semana?

Prepara calzado cómodo, porque vamos a trazar una ruta milimetrada por sus monumentos indispensables, desvelando esos secretos palaciegos que la convierten en un destino absolutamente magnético.

1. La Catedral Vieja y la Catedral Nueva de Plasencia

El icono indiscutible y el motivo principal por el que miles de viajeros buscan qué ver en Plasencia cada año. La gran singularidad de la ciudad es que cuenta con dos catedrales solapadas en un mismo conjunto arquitectónico. La Catedral Vieja, de finales del siglo XII, es un remanso de transición del románico al gótico con un claustro bellísimo. Adosada a ella se eleva la Catedral Nueva de Plasencia, una mole renacentista del siglo XVI con una fachada plateresca tan profusa en detalles que parece tallada en plata.

2. La Plaza Mayor de Plasencia y el Abuelo Mayorga

El punto de encuentro social y el corazón latente del casco histórico. La porticada Plaza Mayor de Plasencia destaca por sus terrazas donde tapear bajo la sombra de sillerías centenarias. Si levantas la vista hacia la torre del Ayuntamiento, descubrirás al habitante más famoso del municipio: el Abuelo Mayorga. Esta simpática figura autómata, vestida con el traje tradicional de la zona, se encarga de golpear la campana del reloj cada hora en punto desde su atalaya exterior.

3. La Muralla de Plasencia y la Torre de Lucía

La ciudad conserva un imponente cinturón defensivo medieval levantado a finales del siglo XII por el rey Alfonso VIII de Castilla. La muralla de Plasencia llegó a contar con 78 torreones, de los cuales se conservan más de una veintena en perfecto estado. El tramo más espectacular se ubica junto a la Torre de Lucía, un bastión robusto que albergaba el antiguo polvorín de la ciudad. En esta zona es posible subir al adarve defensivo para caminar entre almenas históricas de forma gratuita.

4. El Palacio de Mirabel

Ubicado en la Plaza de San Vicente, este edificio del siglo XV es el máximo exponente de la arquitectura civil palaciega del municipio. El palacio de Mirabel, vinculado a la poderosa familia de los Zúñiga, esconde en su interior un bellísimo patio renacentista de dos niveles con arquerías neoclásicas. El complejo está conectado con la iglesia de Santo Domingo y alberga una magnífica colección de bustos romanos y piezas arqueológicas que narran el pasado señorial de la comarca.

Tip de Lucía: Si visitas el entorno de la muralla, acércate a la Puerta de Coria. Es uno de los accesos históricos mejor conservados y la perspectiva de sus sillares recortados con el fondo de los tejados tradicionales regala una de las fotografías más auténticas del viaje.

5. El Acueducto de San Antón

Para contemplar esta formidable obra de ingeniería hidráulica hay que desplazarse ligeramente hacia el norte del centro urbano. El acueducto de San Antón fue levantado en el siglo XVI sobre una estructura medieval previa para traer el agua limpia desde la sierra de Cabezabellosa hasta el alcázar. Hoy en día se conserva un imponente tramo exento con 55 arcos de piedra de sillería que alcanza una altura máxima de 18 metros, integrado de manera fantástica en un parque público.

6. El Barrio de la Judería de Plasencia

Perderse por el entramado de calles estrechas que descienden desde la Plaza Mayor te llevará directo a la antigua judería de Plasencia. Este sector urbano, de marcado carácter medieval, albergó a una de las comunidades hebreas más influyentes del reino de Castilla. Aunque la sinagoga original quedó sepultada bajo el convento de San Vicente, pasear en silencio por rincones como la calle Trujillo evoca un pasado multicultural y artesano que configuró la fisionomía de la localidad.

7. El Parque de los Pinos

Para un momento de relax absoluto tras una intensa jornada de caminata arqueológica, este oasis verde es una parada obligatoria de turismo en Extremadura. El Parque de los Pinos cuenta con una superficie de más de 5 hectáreas y destaca por albergar una gran variedad de aves en semilibertad, incluyendo pavos reales, garzas y patos. Cuenta con una fotogénica casa del guardés de estilo colonial y senderos arbolados ideales para resguardarse del calor del verano.

8. Sabores de la tierra en las tabernas históricas

Una inmersión cultural por este territorio nunca estará completa sin honrar su mesa. La gastronomía local se fundamenta en productos ibéricos y de pastoreo de una calidad excepcional.

No te vayas de las tabernas de la plaza sin pedir una tabla de embutidos extremeños tradicionales, un plato de migas extremeñas con huevo frito o una ración de zorongollo (ensalada de pimientos asados con ajo y aceite de oliva), acompañados siempre por un vino tinto de la Ribera del Guadiana.

Conexiones estratégicas en el Norte de Extremadura

Además de su innegable riqueza urbana, la ciudad funciona como una base de operaciones impecable para explorar el norte regional. Se sitúa a las puertas del idílico Valle del Jerte, famoso por la floración de sus cerezos, y a apenas 25 kilómetros por carretera del Parque Nacional de Monfragüe, un paraíso natural mundial para la observación de aves rapaces.

Plasencia te recibirá con el peso de su historia nobiliaria, sus callejuelas llenas de encanto y una mesa generosa que alimenta el cuerpo y el alma.

¿Qué detalle de la fachada de la Catedral Nueva vas a intentar descifrar primero cuando llegues a la plaza?

Lucía Bernal de la Vega

Escrito por

Lucía Bernal de la Vega

Periodista especializada en viajes culturales, escapadas urbanas y patrimonio histórico, Lucía Bernal de la Vega se ocupa de descubrir destinos con identidad propia, valorando la arquitectura, la historia local y las tradiciones que definen cada lugar. En Trotavía firma reportajes sobre ciudades con encanto, rutas por España, pueblos con legado monumental y experiencias de turismo cultural.

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