Sanxenxo es, sin duda, el corazón vibrante de las Rías Baixas, pero si buscas desconectar del bullicio y profundizar en el alma gallega, solo necesitas moverte unos pocos kilómetros. A poca distancia de sus famosas playas, encontrarás verdaderos tesoros donde el tiempo parece haberse detenido entre piedra granítica y salitre.
Explorar los pueblos bonitos cerca de Sanxenxo es la mejor manera de entender la historia, la gastronomía y la arquitectura popular de esta tierra.
Si es tu primera vez en la zona, prepárate: en menos de treinta minutos cambiarás el asfalto por callejuelas medievales, pazos centenarios y miradores que quitan el hipo.
1. Combarro: el refugio de piedra, hórreos y mar
No hay visita a Galicia completa si no pisas Combarro. Es, posiblemente, el pueblo más fotografiado de la ría de Pontevedra, y con razón. Sus hórreos —los graneros de piedra elevados sobre pilares— se alinean sobre la línea de costa, desafiando a la marea y creando una estampa única en el mundo.
Te recomiendo callejear sin rumbo por su casco histórico. Sus casas marineras, con balcones de piedra y fachadas decoradas, te transportarán a otra época.
Tip de viajera: acércate a media tarde cuando la marea está baja; verás los barcos reposando sobre el fango bajo los hórreos, un momento de luz mágica para cualquier amante de la fotografía.
2. Cambados: la capital histórica del vino Albariño
Si eres amante del enoturismo, Cambados es una parada obligatoria. A unos 20 kilómetros hacia el norte, esta villa señorial deslumbra con la imponente Plaza de Fefiñáns. El pazo renacentista que preside la plaza es uno de los espacios arquitectónicos más hermosos de todo el norte peninsular.
No te limites a la zona noble; piérdete por el barrio marinero de San Tomé. Aquí las leyendas sobre antiguas torres defensivas se mezclan con el olor a mar y la cultura del vino más premiado de Galicia.
3. O Grove: tierra de marisco y miradores atlánticos
A unos 24 kilómetros de Sanxenxo, O Grove es la península marisquera por excelencia. Su puerto bulle con actividad constante, siendo el lugar ideal para degustar el producto más fresco de la ría en cualquiera de sus tabernas tradicionales.
Para obtener la mejor vista, debes subir al monte Siradella, el punto más alto de la zona (169 metros). Desde allí, la panorámica sobre la isla de Ons y la imponente playa de A Lanzada es, sencillamente, brutal. Es el lugar perfecto para sentir la inmensidad del Atlántico.
El destino en TikTok
Si quieres ver cómo luce este rincón en pleno directo y a través de los ojos de otros viajeros, echa un vistazo a este vídeo:
4. Illa de Arousa: naturaleza insular
Conectada a tierra firme por un puente de casi dos kilómetros, la Illa de Arousa es un paraíso natural protegido. A unos 30 kilómetros de tu punto de partida, este lugar es la antítesis del turismo masivo. Sus arenales vírgenes y el Parque Natural de O Carreirón te invitan a recorrer senderos forestales en bicicleta hasta encontrar faros solitarios rodeados de aguas turquesas.
5. Pontevedra: la elegancia peatonal junto al Lérez
A menos de 20 kilómetros tierra adentro, la ciudad de Pontevedra es un ejemplo de calidad de vida. Su casco histórico, totalmente peatonal, gira en torno a plazas con un encanto especial, como la de la Leña o la de la Verdura. La Basílica de Santa María la Mayor, labrada por los antiguos marineros en piedra granítica, justifica por sí sola el desplazamiento.
6. Vilagarcía de Arousa y el señorío de Carril
Más al norte, la fachada marítima de Vilagarcía de Arousa guarda secretos gastronómicos únicos. En el pequeño barrio marinero de Carril, famoso mundialmente por sus cotizadas almejas, el paseo marítimo al atardecer, con las bateas recortadas en el horizonte, ofrece una experiencia sumamente relajante y auténtica.
Tip práctico: Moverse en coche por la costa pontevedresa en pleno verano puede ser un reto. Mi consejo es que intentes madrugar en tus desplazamientos; te garantizará aparcar sin estrés junto a los cascos históricos y disfrutar de la tranquilidad antes de que lleguen las multitudes.
¿Ya tienes claro cuál será tu primera parada? Galicia es mucho más que sus playas urbanas, y estos pueblos son el primer paso para descubrir su verdadera esencia.
¿Te apetece alguna otra ruta o prefieres que nos centremos en las joyas gastronómicas de la zona?







