Caminar por un prado verde y encontrarse una orilla de arena fina es una sorpresa que solo el norte sabe regalar. El aire huele a hierba fresca mezclada con el salitre del Cantábrico, aunque el océano no se divise por ninguna parte. Si estás planeando tu próxima ruta, descubrir la playa de Gulpiyuri cambiará tu concepto de los paisajes asturianos.
Esta joya natural del concejo de Llanes ostenta el título de Monumento Natural y es famosa por ser una de las pocas playas de interior del mundo. El agua del mar se cuela por una serie de cuevas subterráneas calizas, llenando este pequeño hundimiento kárstico según el dictado diario de las mareas. Son apenas 40 metros de arena donde el agua mansa descansa rodeada de acantilados cubiertos de praderas.
¿Te apetece explorar los secretos de esta piscina salada y los rincones más potentes de su entorno? Prepara el calzado de senderismo, porque el oriente de Asturias esconde tesoros que te van a fascinar.
Qué ver en el entorno de la playa de Gulpiyuri
La franja costera llanisca exige calma para ser disfrutada. Las distancias son cortas, pero los senderos invitan a detenerse ante la fuerza del relieve costero.
1. La Playa de San Antolín
Es la hermana mayor y vecina de nuestro arenal interior. Una inmensa ensenada de arena y cantos rodados de más de 1.200 metros de longitud, perfecta para contemplar la inmensidad del mar abierto y el romper de las olas.
- Ambiente: Muy querida por los surfistas debido a su fuerte oleaje constante.
- Conexión: Desde aquí parte el sendero peatonal que te lleva directamente a pie hasta Gulpiyuri en unos 15 minutos.
2. Los Bufones de Pría
Un espectáculo sonoro y visual que demuestra la fuerza del Cantábrico. Son chimeneas naturales abiertas en la roca del acantilado por las que el agua del mar sale pulverizada a gran presión, alcanzando varios metros de altura en los días de marejada.
- Ubicación: Se sitúan en la cercana localidad de Llames de Pría, a unos 10 minutos en coche.
- Sonido: El quejido de la roca al respirar el aire comprimido se escucha a kilómetros de distancia.
3. El Casco Histórico de Llanes
La villa marinera por excelencia del oriente de Asturias conserva un patrimonio medieval impecable. Sus murallas del siglo XIII protegen un entramado de calles empedradas señoriales, palacios indianos y un puerto pesquero lleno de vida.
- Imprescindible: Pasear por el Paseo de San Pedro, un sendero de césped suspendido sobre los acantilados de la villa.
- Arte urbano: Acércate a la escollera del puerto para ver Los Cubos de la Memoria, la colorida obra de Agustín Ibarrola.
4. Castro de las Gaviotas
Una de las formaciones rocosas más espectaculares de la costa de Asturias. Este imponente islote de piedra caliza emerge del agua de forma puntiaguda, desafiando las corrientes y sirviendo de refugio para las aves marinas de la zona.
- Perspectiva: Ofrece una de las postales fotográficas más potentes y salvajes del litoral asturiano.
- Acceso: Se divisa a la perfección desde los acantilados cercanos a la hermosa playa de la Canal.
5. Playa de Torimbia
Considerada de forma unánime una de las playas más bonitas de todo el norte peninsular. Su forma de media luna perfecta, protegida por imponentes acantilados verticales de más de 50 metros, la convierten en un paraje idílico y salvaje.
- Acceso: Es totalmente peatonal; se desciende por un sendero acondicionado desde el aparcamiento superior.
- Tradición: Es un referente histórico del nudismo en la región, aunque su uso actual es mixto y familiar.
6. Monasterio de San Antolín de Bedón
Para los que buscan un toque de historia románica entre tanta naturaleza. Las ruinas de esta iglesia benedictina del siglo XIII descansan en un valle interior muy cerca de la desembocadura del río Bedón, rodeadas de misterio y vegetación.
- Atmósfera: El silencio del entorno y la piedra desgastada por la humedad asturiana crean un ambiente mágico.
- Detalle: Su sobria arquitectura es un ejemplo fantástico del estilo de transición de la época.
7. El Pueblo de Naves
La pequeña localidad rural que ejerce de anfitriona para quienes deciden llegar a Gulpiyuri. Sus calles conservan la esencia de la Asturias más auténtica, con hórreos tradicionales de madera y casonas de piedra con flores en los balcones.
- Parada: Ideal para tomar una sidra fresca tras la caminata por los acantilados de la costa.
- Arquitectura: Destaca la Iglesia de San Antolín, el centro neurálgico de la vida social de la aldea.
8. Playa de Poo
Otro rincón perfecto si viajas con niños pequeños debido a su particular fisonomía. Al estar ubicada al fondo de un embudo de roca, el mar entra de forma mansa, creando una piscina natural de agua salada sin olas ni corrientes peligrosas.
- Seguridad: Durante la pleamar el baño es totalmente tranquilo, ideal para practicar paddle surf de forma relajada.
- Servicios: Cuenta con un acceso cómodo y varios restaurantes con terrazas que miran directamente al arenal.
Tip de Lucía: Consulta siempre la tabla de mareas antes de ir. Si vas con la marea completamente baja (bajamar), verás una charca de arena seca sin agua. Si vas con la marea excesivamente alta (pleamar de coeficiente alto), el agua cubrirá toda la arena chocando contra las rocas y no podrás tumbarte. El punto intermedio es el momento mágico.
El destino en TikTok
Si quieres ver cómo luce este rincón en pleno directo y a través de los ojos de otros viajeros, echa un vistazo a este vídeo:
Datos prácticos para organizar tu visita al oriente de Asturias
Llegar a la playa de Gulpiyuri es muy sencillo en coche a través de la Autovía del Cantábrico (A-8), tomando la salida 313 en dirección a las localidades de Naves o Villahormes.
- Aparcamiento: Hay una zona de estacionamiento de tierra habilitada a unos 500 metros del monumento natural, ya que el acceso final debe hacerse estrictamente a pie para proteger el entorno calizo.
- Tarifas: El acceso al paraje natural es completamente libre y gratuito durante todo el año.
- Sabor local: Tras la ruta, acércate a una sidrería tradicional de Llanes y pide unas fabes con almejas, un trozo de queso de Gamonéu o unos tortos con picadillo.
¿Te animas a descubrir los secretos de la playa interior que el Cantábrico decidió esconder entre los prados verdes de Llanes?








